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Introducción

Pensemos el diseño de la comunicación gráfica como una actividad que tiene por objeto producir discursos visuales, es decir: proyectos y piezas gráficas que persiguen diversos objetivos de comunicación, por lo que la dimensión argumentativa es de suma importancia.

 

Argumentar implica inducir a la reflexión, producir cambios en la conducta y propiciar un diálogo con quiénes entran en contacto con los objetos diseñados gráficamente. A través de esta dinámica se alcanza la comprensión de la relación existente entre la retórica y el diseño de la comunicación  gráfica.

La retórica, como recurso de persuación discursivo tiene su origen en Grecia y fue tema de análisis ya desde es época. En una primera aproximación podríamos entenderla como un modo de “ordenar” el discurso con el objetivo de convencer y persuadir a quien nos escucha.

 

En el campo del diseño gráfico, la retórica resurge como modo de construir el discurso para favorecer su efectividad. “La retórica de la comunicación visual permite manejar las técnicas de la persuación en el campo gráfico; desde la perspectiva del diseño consiste en una serie de herramientas que facilitan al comunicador visual el encontrar aquel metalenguaje adecuado para definir el mensaje.” (1) 

1. Retórica y Comunicación Visual, M. Cecilia Iuvaro, Tipográfica N° 1, 1987 citado en Cecilia Mazzeo “Introducción a la Retórica Visual. Nociones básicas” Diseño Gráfico I, Catedra Mazzeo FADU | UBA, 2007

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